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EE. UU. trasladará a Guatemala a migrantes que hayan solicitado asilo

A pesar de que lo negaron hasta el último momento, Enrique Degenhart comprometió al país, por lo que, con un procedimiento establecido y con una forma de financiamiento desconocida, Estados Unidos podrá mandar a migrantes de cualquier parte del mundo a Guatemala.

Bajo la mirada del mandatario de EE.UU., Donald Trump, quien estuvo parado detrás de ellos sin perderse ni un solo detalle, el ministro de Gobernación, Enrique Degenhart, y su homólogo estadounidense, Kevin McAleenan, firmaron el “Acuerdo de Tercer País Seguro” entre Guatemala y EE. UU.


Fue la escena final del espectáculo que inició esta semana con las amenazas que hizo Trump por medio de su cuenta oficial de Twitter sobre gravar las remesas y exportaciones, para obligar a Guatemala a aceptar el acuerdo.


Ayer, sin ningún problema, Degenhart y McAleenan acordaron, en la Oficina Oval de la Casa Blanca, crear en Guatemala un centro de protección de solicitantes de asilo a Estados Unidos. Mientras, a los guatemaltecos les espera una “deportación exprés” del territorio estadounidense, como parte de otro acuerdo que no necesita firma, dijo McAleenan.

“Simplemente nos llevamos bien y están haciendo lo que les hemos pedido que hagan”, así anunció Trump el “Acuerdo de Tercer País Seguro”, durante una conferencia de prensa en la Oficina Oval de la Casa Blanca.


EL “ACUERDO DE TERCER PAÍS SEGURO”

El gobierno aún niega que lo firmado con Estados Unidos se llame “Acuerdo de Tercer País Seguro”. La administración de Morales lo llama “Plan de Implementación” o “Solidaridad Internacional para los Migrantes”.


Sin embargo, el Gobierno estadounidense, sin ningún problema lo llama: “Acuerdo de Tercer País Seguro”. Este tratado establece que Guatemala recibirá a migrantes que hayan solicitado asilo o protección en Estados Unidos y que el país norteamericano colaborará con Guatemala para seleccionar a las personas idóneas que deben ser trasladadas al territorio guatemalteco.

Previo a ser ejecutados estos traslados, Guatemala y Estados Unidos se comprometieron en el acuerdo a planificar la implementación de este, para que sea un proceso gradual, en el cual se determinará el procedimiento de traslados y el número de personas que serán enviadas desde EE. UU.


En el documento, Estados Unidos indica que prevé cooperar para mejorar las capacidades institucionales de Guatemala para ejecutar la recepción y traslados de estos migrantes, ya que el país norteamericano deja claro en el acuerdo que su responsabilidad sobre estas personas terminará cuando sean entregadas a Guatemala.

Este acuerdo entrará en vigor con un intercambio de notas, las cuales serán enviadas hasta que se hayan agotado los procedimientos jurídicos necesarios para su aplicación. El tratado tendrá una vigencia de dos años y también podrá prorrogarse con un intercambio de cartas. En caso de que Estados Unidos o Guatemala quieran finalizar con el acuerdo, una de las partes deberá notificar a la otra con tres meses de antelación a la fecha que desea que se termine.


LOS PUNTOS VACÍOS DEL ACUERDO

El acuerdo es claro en establecer que lo anterior mencionado no aplica para los guatemaltecos, pero no identifica el país de origen de los migrantes que serán trasladados desde Estados Unidos hacia Guatemala.


El Gobierno de Guatemala explicó este acuerdo en tres líneas que forman parte de un comunicado de prensa. En escrito solo indica que lo firmado con Estados Unidos solo aplicaría para personas con nacionalidad hondureña y salvadoreña.


Sin embargo, el Gobierno de Estados Unidos en su explicación a los medios de comunicación da detalles del criterio que se tomarán para enviar migrantes a Guatemala, lo cual no quedó en el acuerdo que firmó Degenhart y McAleenan.


“Los migrantes pueden hacer una demanda de protección en Guatemala. Entonces, si llegan a Estados Unidos sin haber aprovechado esa oportunidad, serán devueltos a Guatemala”, publicó el Departamento de Seguridad Interna de EE. UU. para explicar uno de los criterios que serán tomados en cuenta al momento de trasladar personas al país.


UNA LEGALIDAD BAJO DUDA

El presidente Jimmy Morales aseguró que este acuerdo no necesita ser ratificado por el Congreso, porque no se comprometería el uno por ciento del Presupuesto y que esto no afecta el dominio de la nación.


El excanciller Edgar Gutiérrez indicó que el Presidente no tiene porque asumir o decir qué debe o no pasar por el Congreso, “ya que su obligación es cumplir la Ley y no dictarla”.

El exfuncionario dijo que el acuerdo fue redactado de manera inconsistente, ya que no establece de manera certera quién aportará los recursos para recibir y ubicar a los migrantes en Guatemala, porque el mismo tratado señala que nada de lo ahí escrito debe interpretarse como una manera de obligar a las partes a erogar fondos.


Según Gutiérrez, con esa cláusula en el “Acuerdo de Tercer País Seguro” lo que se busca es sortear la no aprobación del tratado en el Congreso. A criterio del ex-Canciller, si estas personas adquieren el estatus de refugiados, será el país de acogida, o sea Guatemala, el que está obligado a erogar los fondos.


Fuente: El periódico

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